Entrevista a Rubén Tubío, Responsable de Proyectos en dinahosting

IA, visibilidad y arquitectura web: una nueva forma de competir

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Tiempo de lectura: 5 minutos
Entrevista a Rubén Tubío, Responsable de Proyectos en dinahosting

Con la llegada de la inteligencia artificial generativa, la forma en la que los usuarios buscan y acceden a la información es muy diferente. Es por eso que ahora más que nunca, es fundamental que las empresas dediquen tiempo y mucho esfuerzo a trabajar su presencia y visibilidad online.

Hasta ahora, uno de los principales objetivos ha sido aparecer en los primeros resultados de búsqueda. En cambio, ahora lo que trata de conseguir una marca, un producto o un servicio en concreto, es ser tenido en cuenta por los sistemas de IA para aparecer en las respuestas que genera automáticamente.

Lla arquitectura web, la velocidad, la seguridad, la estructura de los contenidos y la infraestructura donde se aloja un proyecto empiezan a jugar un papel cada vez más destacable. Ayudan a garantizar que una empresa pueda ser encontrada, interpretada y recomendada.

Hoy hablamos con Rubén Tubío, Responsable de Proyectos de dinahosting, para analizar cómo la IA está cambiando las reglas del juego y por qué contar con una arquitectura web sólida, un hosting adecuado y el control sobre los propios activos digitales es clave para seguir siendo relevantes en Internet.

¿Qué cambia para las empresas cuando pasamos de competir por aparecer en buscadores a competir por formar parte de respuestas generadas por IA?

Creo que todavía muchas empresas no han calibrado bien la magnitud del cambio.

Cuando competíamos por el SEO tradicional, el juego era relativamente claro: optimizar palabras clave, conseguir enlaces, mejorar la velocidad de carga y estructurar el contenido para que Google lo entendiese bien. El objetivo era aparecer en los primeros resultados de una lista. El usuario llegaba, veía tu enlace, hacía clic y tú tenías la oportunidad de convencerle.

En el nuevo escenario, con la IA generativa respondiendo directamente, ese clic puede no llegar nunca. La IA sintetiza, filtra y presenta una respuesta única. No hay diez enlaces azules, hay una respuesta y, una de dos, o formas parte de ella, o no existes para ese usuario en ese momento.

En definitiva, pasamos de optimizar para ser encontrados, a optimizar para ser citados, recomendados y percibidos como referencia. Es un cambio de mentalidad que va mucho más allá del departamento de marketing, afectando a otras áreas como producto, soporte y comunicación. Todo lo que una empresa hace y dice puede acabar alimentando —o no— a los modelos que deciden si eres relevante.

No obstante, en ningún caso el SEO va a quedarse a un lado. Experimentará una evolución constante y continuará requiriendo contenidos que estén bien estructurados y posicionados, de manera que sean fáciles de entender tanto por humanos como por motores de respuesta.

¿Por qué aspectos como el hosting, la arquitectura web o la infraestructura tecnológica tienen impacto directo sobre la visibilidad digital?

Durante años, la infraestructura fue considerada un tema “de TI”, separado de la estrategia digital. El equipo de marketing se preocupaba del contenido y el SEO, y el equipo técnico se preocupaba de que el servidor no se cayera. Ese divorcio ya no tiene sentido y el contexto de la IA lo hace aún más evidente.

La velocidad y la disponibilidad son ahora criterios de elegibilidad, no de ranking. Los crawlers de los grandes modelos de lenguaje necesitan acceder a tu contenido de forma fiable y rápida. Una web que carga lento, que devuelve errores intermitentes o que tiene una arquitectura de URLs caótica, simplemente no se indexa bien y, ocurre esto: no forma parte del conocimiento que maneja la IA. No es que bajes posiciones, sino que directamente no estás en la conversación.

La estructura semántica del HTML importa más que nunca. Los modelos necesitan entender de qué trata tu contenido, qué jerarquía tiene, qué relaciones existen entre tus páginas. Eso depende de cómo está construida técnicamente la web: el uso correcto de etiquetas semánticas, los datos estructurados en formato schema.org, un sitemap limpio, una arquitectura de información coherente… No es magia, es fontanería bien hecha que determina en gran medida dónde y cómo tienes alojada tu web.

El hosting condiciona el tiempo de respuesta del servidor y eso tiene consecuencias en cadena. Un TTFB alto —el tiempo que tarda el servidor en empezar a responder— afecta al rastreo, a la experiencia de usuario y a las señales que recogen tanto buscadores como sistemas de IA.

La seguridad también entra en la ecuación. Un sitio sin HTTPS, con certificados caducados, con malware o con redirecciones sospechosas, no solo pierde confianza de usuarios, sino que los sistemas automatizados lo penalizan e incluso lo ignoran.

Y hay un aspecto que creo que todavía está poco discutido: la geolocalización del servidor. Para negocios que operan en España o en mercados hispanohablantes, tener la infraestructura en servidores ubicados aquí —como es nuestro caso, con 2 centros de datos en Madrid— tiene implicaciones en latencia, en las señales de relevancia geográfica que reciben los sistemas de búsqueda y, potencialmente, en cómo los modelos ponderan la fiabilidad y localidad de una fuente.

¿Qué elementos técnicos debería empezar a trabajar una empresa para que sus contenidos puedan ser interpretados y priorizados por motores de respuesta basados en IA?

Yo lo organizaría en tres niveles de urgencia: primero, ser accesible; segundo, ser comprensible; y, por último, ser creíble. Una empresa que trabaje estos tres niveles en orden, tiene una base técnica sólida para competir en el nuevo ecosistema de visibilidad sin grandes presupuestos.

Para ser accesible la prioridad inmediata es una buena base técnica.

  • https válido, certificado activo y bien configurado: sin esto ningún sistema de IA priorizará tu web.
  • TTF bajo: esto depende del proveedor de hosting que elijas, del servidor, del uso de caché y también de no tener plugins inútiles consumiendo recursos.
  • URLs limpias y estables: URLs sin cambios o uso de redireccionamientos adecuados. La consistencia construye autoridad con el tiempo.

Para ser comprensible y diferenciar a quien empieza a ser citado y a quien no, hay otros requisitos.

  • Marcado de datos estructurados con schema.org: es el lenguaje con el que le dices explícitamente a una máquina qué tipo de entidad eres (una empresa, un producto, un artículo, una pregunta y su respuesta).
  • Contenido Q&A: estructura pregunta-respuesta para que los LLMs puedan extraer y citar este formato con mucha más facilidad.
  • llms.txt: fchero en la raíz del hosting que indica a los modelos qué indexar y cómo citarte. Es un estándar emergente.

Ten en cuenta lo siguiente para ser creíble y construir una autoridad a medio plazo.

  • NAP consistente: nombre, dirección y teléfono idénticos en web, Google Business y directorios.
  • Sitemap XML activo y actualizado automáticamente. Los crawlers dependen de él para saber dónde mirar.
  • Contenido legible: Alt text, PDFs con texto real, transcripciones de vídeo. Lo que las máquinas no leen no existe.

Podríamos resumirlo en que para tener éxito se requiere orden, criterio técnico y una infraestructura que no ponga obstáculos. Y es justo ahí donde ayudamos con nuestros servicios administrados (hosting, servidores, VPS, etc.).

¿Hasta qué punto el control del dominio, los datos propios y la infraestructura serán estratégicos en el futuro de la visibilidad online?

Hay algo que esta nueva etapa marcada por la IA nos está enseñando. Y es que la soberanía digital es una cuestión que preocupa no solo a las grandes organizaciones. Cada vez son más empresas las que quieren o necesitan garantizar el control sobre sus dominios, sus datos y su infraestructura web porque realmente son la base sobre la que se construye su presencia digital.

Pues bien, cuanto más dependes de plataformas ajenas, es decir, de terceros, menos capacidad y control tienes para tomar decisiones sobre cómo gestionar tu visibilidad en el futuro.

Disponer de activos propios tiene más valor que nunca y permite construir una presencia digital sólida y sostenible a largo plazo. Y también estar preparados para adaptarse a cualquier cambio tecnológico.

Con esto no estoy diciendo que cada empresa tenga que montar su propio datacenter. Lo que sí creo es que hay decisiones que se toman y condicionan la autonomía de una empresa durante años: dónde registras y renuevas tu dominio, quién gestiona tus DNS, dónde alojas tu web y tu base de datos, qué herramientas usas para recoger y gestionar datos de clientes, si tienes copias de seguridad propias o dependes de las del proveedor.

En dinahosting llevamos más de veinte años con una convicción que ahora resulta que era más estratégica de lo que parecía. Una empresa debe tener el control de su presencia digital, lo que implica tener un dominio propio, un hosting propio y los datos propios también. No por nostalgia tecnológica, sino porque es la única base desde la que puedes construir algo que dure independientemente de cómo evolucionen las plataformas, los algoritmos o los modelos de IA.


Avatar de Silvia Alonso

Comentarios

2 respuestas

  1. Avatar de Institute of Urban Technology

    Un análisis brillante sobre la soberanía digital y la IA. ¡Gracias!

    1. Avatar de Silvia Alonso
      Silvia Alonso

      Nos alegramos de que te haya gustado esta entrevista. ¡Gracias por tu comentario! 🙂

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