Enmascaramiento de dominios y tipos de redirecciones

Enmascaramiento de dominios y tipos de redirecciones de URL

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Tiempo de lectura: 5 minutos

Actualizado el miércoles, 14 enero, 2026

Enmascaramiento de dominios y tipos de redirecciones

¿Has oído hablar de las técnicas para redirigir o enmascarar URL? Seguramente, alguna vez cuando has hecho clic en un enlace, al llegar al destino, la URL del navegador has visto que no ha cambiado o, incluso, todo lo contrario, era una dirección completamente diferente.

Pues bien, esto es de lo que hablamos en este post: el enmascaramiento de URL, los tipos de redirecciones existentes y cuándo es conveniente usarlas. Además, te damos algunas recomendaciones relacionadas con las implicaciones que tienen para el SEO y errores muy comunes que pueden perjudicar tu posicionamiento.

¿Qué es el enmascaramiento de dominio o URL?

El enmascaramiento de dominio es una técnica que consiste en mostrar al usuario una URL concreta en su navegador, aunque el contenido provenga de otra dirección diferente, de tal forma que se oculta la URL real del sitio web. Esto permite que la URL visible no cambie, parezca la misma, incluso cuando ese contenido sea de otro sitio web externo o de una ruta diferente.

En la mayoría de los casos, esto se hace para ocultar enlaces de afiliados, acortar alguna URL muy larga o embellecerla, hacer que un subdominio o hosting gratuito parezca estar en un dominio propio, etc.

Por ejemplo, si tu dominio es midominio.com, pero el contenido real está alojado en midominioejemployprueba.com, gracias al enmascaramiento puedes acceder a la primera URL simplificada y a sus contenidos que vienen del segundo dominio.

Uno de los aspectos más destacados del enmascaramiento de URL es que puede mejorar la marca, pero también puede perjudicar el posicionamiento SEO, crear problemas de contenido duplicado y engañar a los usuarios.

Ten en cuenta que el enmascaramiento de dominio también se conoce como enmascaramiento de URL o enmascaramiento de enlaces.

Tipos de enmascaramiento de URL

Para aplicar el enmascaramiento de dominios, estas son algunas técnicas que te recomendamos:

  • Mediante iframe o redireccionamiento enmarcado: se carga el contenido externo dentro de un <frame> HTML de manera que la barra de direcciones no cambia, pero el contenido sí.
  • Con JavaScript o scripts del servidor (PHP, ASP…): el servidor obtiene el contenido desde otra URL diferente y lo muestra como si fuera propio.
  • Con proxy: se usa un servidor intermediario para ocultar la dirección real del contenido visible.
  • Reescritura de URL (mod_rewrite en .htaccess): aquí la idea es visualizar una URL amigable en el navegador mientras se accede internamente a otra para extraer la información.
  • Mediante JavaScript: el usuario es redirigido mediante un script, aunque durante unos instantes vea la URL original.

Si no implementas bien estas técnicas, pueden afectar a la velocidad de carga de tu sitio web, el rastreo de Google y también la experiencia de usuario. ¡Tenlo en cuenta!

Diferencias entre enmascaramiento y redirecciones de dominios

Antes de hablar sobre los tipos de redirecciones que hay, es importante que diferencies las redirecciones de URL del enmascaramiento.

La redirección de URL cambia la URL mostrada al nuevo destino en la barra de direcciones de tu navegador. Por el contrario, el enmascaramiento de URL permite mostrar el contenido de un dominio distinto, pero manteniendo visible el nombre de dominio principal, es decir, cambia el contenido pero sin modificar la URL mostrada.

Tipos de redirecciones HTTP: 301, 302, 303, 307 y 308

Las redirecciones se clasifican según el protocolo HTTP, y son las que le dicen al navegador (y a los motores de búsqueda) que el contenido que estaba en una URL ahora se encuentra en otra, ya sea temporalmente o de manera permanente.

Si cambias una página de lugar, reorganizas tu web o haces pruebas temporales, resultan muy útiles, pero considera que no todas funcionan igual. Según el tipo que elijas, afectará de una forma u otra al comportamiento de tus usuarios, a cómo se envían los datos y a tu posicionamiento en buscadores.

Te explicamos brevemente los principales tipos que hay.

Redirección permanente 301

La redirección 301 se utiliza cuando una página web cambia de una dirección a otra de forma definitiva. A nivel SEO, es la mejor opción ya que transfiere casi toda la autoridad de la URL antigua a la nueva, y evita la pérdida de tráfico también. Lo que hace Google es interpretar que la página se ha movido para siempre y así empieza a indexar la nueva dirección.

Es muy común a la hora de migrar un sitio web a un nuevo dominio, cuando hay un cambio de estructura de la URL o a la hora de corregir enlaces rotos o antiguos. Te contamos cómo hacer una redirección 301 desde el archivo .htaccess.

Redirección temporal 302

En el caso de la redirección 302, indica que hay un cambio de URL, pero temporal, no permanente. Es útil cuando llevas a cabo pruebas o labores de mantenimiento, si realizas alguna campaña específica o simplemente si quieres mostrar una página alternativa durante un tiempo, y no quieres que los motores de búsqueda como Google la reemplacen por la original.

A diferencia del caso anterior, Google mantiene la URL original indexada y no transfiere la autoridad de forma permanente.

Redirección 303

Este tipo de redirección se utiliza sobre todo después de que un usuario haya completado y enviado un formulario. Si, por ejemplo, uno de tus usuarios envía un formulario, al actualizar la página, evitaría que se reenviase nuevamente y hubiese acciones duplicadas.

Un dato muy importante es que, en los procesos de compra o formularios de contacto, la redirección 303 mejora bastante el nivel de seguridad.

Redirección temporal 307

La redirección 307 es como la 302, pero mucho más precisa al garantizar que se conserve siempre el método original y el tipo de las solicitudes. También es muy útil en formularios, acciones sensibles y durante períodos de mantenimiento temporal de páginas que procesan datos (checkout, login, formularios…).

Redirección permanente 308

Es la versión más conservadora de la redirección 301. Indica que se trata de una redirección permanente, aunque también preserva el método HTTP (como hace la 307).

No se usa tanto como la 301, pero es ideal en situaciones más técnicas o específicas como migraciones o reestructuraciones que afectan endpoints POST, PUT o DELETE (por ejemplo, APIs o formularios complejos) o situaciones en las que necesitas control total sobre cómo se mantiene la solicitud original.

Recomendamos esta redirección para desarrolladores o webs que trabajen con formularios complejos o servicios API.

¿Cómo afectan las redirecciones y el enmascaramiento al SEO?

Como hemos comentado, no todas las técnicas son igual de amigables con Google y otros buscadores. Si lo que buscas es mantener tus URL limpias, usa mejor redirecciones 301 o enlaces canónicos, en vez de enmascarar dominios.

Te resumimos cómo afecta el enmascaramiento y las redirecciones de dominios al SEO:

Redirecciones 301

  • Son las más recomendadas para conservar el SEO.
  • Transfieren aproximadamente entre el 90 y 99% de la autoridad de la URL antigua a la nueva.
  • Ayudan a evitar contenido duplicado tras migraciones.

Redirecciones 302 y 307

  • Google las interpreta como temporales, por lo que no transfieren autoridad de forma definitiva.
  • No deben usarse en migraciones permanentes.

Enmascaramiento de URL

  • Puede considerarse black hat SEO si se usa para engañar a usuarios o bots.
  • Dificulta el rastreo de contenido real.
  • Puede generar contenido duplicado si varias URLs muestran la misma información.
  • Google puede penalizar tu web o desindexarla si detecta prácticas engañosas.

¿Qué errores hay que evitar?

Tras haber abordado el enmascaramiento y redirecciones de dominios, toma nota de los errores más comunes que tienes que evitar:

  • Usar redirecciones en bucle para no perjudicar la carga de tus páginas.
  • No conservar el método HTTP. En formularios, es probable que rompa el envío de datos.
  • Configurar mal el enmascaramiento, que puede ocultar elementos clave como títulos, metaetiquetas, etc.
  • No actualizar enlaces internos.
  • Usar técnicas obsoletas sin tener en cuenta su impacto en términos de accesibilidad y dispositivos móviles.

Como ves, el enmascaramiento de dominios puede ser útil en casos muy concretos, pero en general, es mejor que elijas redirecciones bien implementadas para mejorar la experiencia del usuario, conservar tu posicionamiento SEO y evitar posibles confusiones o penalizaciones de Google.

Usa redirecciones 301 para cambios permanentes, 302 o 307 solo para casos temporales, y evita el enmascaramiento si tu prioridad es el SEO. ¡No olvides comprobar que todo funcione correctamente después de hacer cualquier cambio!

Si tienes dudas sobre el enmascaramiento y las redirecciones de tus dominios, contáctanos. En dinahosting te ayudamos a gestionar tus dominios y comprobamos que tu web esté siempre bien redirigida 🙂


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